Búsqueda incesante de dientes blancos puede conducir a la pérdida de la dentadura

El Caribe News (Florida)

Médicos estomatólogos (galenos que se ocupan de la anatomía, fisiología y enfermedades de la boca y sus estructuras, como los dientes, la lengua y los labios), han alertado de que la blancorexia, es decir, la obsesión por tener los dientes blancos, puede provocar la pérdida de los dientes si no se realiza de una forma adecuada.

Y es que, según señalan, el abuso de sustancias blanqueantes puede provocar irritaciones “severas” en las encías, paladar y garganta, así como daños en la matriz del esmalte y la pérdida del mismo. También puede afectar a la pulpa dental de forma “irreversible”, así como cambios en la lengua y en la percepción del sabor.

La blancorexia afecta por igual a hombres y mujeres. El especialista debe estar alerta en la consulta para reconocer el problema en su fase inicial y reconducirlo a tiempo. Un signo para detectarla se produce cuando el paciente solicita reiteradamente sesiones de blanqueamiento con peróxidos. Además, cuando el experto se niega a realizar más sesiones de blanqueamiento, puede que el paciente con blancorexia compre productos blanqueadores por su cuenta, sin supervisión, lo que puede traer consecuencias fatales.

El procedimiento para blanquear consta de sustancias químicas que sensibilizan al diente, por lo que debe existir un intervalo de tiempo entre las sesiones según las indicaciones del profesional y se suelen acompañar con aplicaciones de flúor. “Para lograr un resultado efectivo y rápido, pueden requerirse una o dos aplicaciones de peróxidos de hidrógeno. También pueden blanquearse los dientes de forma ambulatoria con geles generalmente de peróxido de carbamida que se aplican con férulas o guardas oclusales blandas provistas por el dentista, y bajo su supervisión.

Es recomendable asistir siempre a clínicas especializadas para evitar daños en nuestra boca y así conseguir el efecto deseado.

EL BLANCO ABSOLUTO NO EXISTE

Es común escuchar decir a los profesionales de la salud bucal que el blanco absoluto no existe y explican que el tope de color lo pone el diente y no el paciente o el dentista. De hecho, una vez conseguido ese tope, no se va a obtener “ninguna mejora” y los dientes no se van a blanquear “más”, por mucho que el paciente se someta a otro blanqueamiento.

Sin embargo, el experto ha reconocido que el color que se obtiene después de un tratamiento “tiende a revertir”, por lo que sí es posible repetir el procedimiento una vez al año para mantenerlo.

Cuando los límites de color del diente no satisfagan las expectativas del paciente, hay otras soluciones, como las carillas, que permitirán obtener un color más blanco y duradero. Finalmente, los médicos explican que la blancorexia necesita un tratamiento psicológico y una atención “especial” por parte de los odontólogos, con el fin de evitar que la “publicidad engañosa” o la moda impulsada por algunos famosos induzcan a un “ideal imposible de alcanzar”.

FUENTE: Salud 20 Minutos

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