Isla venezolana: La Tortuga, un paraíso en el Caribe

Es increíble la cantidad de historias que se pueden desenterrar en las arenas de las playas venezolanas, y muchas de ellas reposan en Isla La Tortuga, la segunda más grande de Venezuela y la última que queda en el mar Caribe con indicios de virginidad latente debido a la carencia de acciones de la mano humana, cubierta por arena blanca que resalta ante la diversa gama de tonalidades azules que proyectan sus aguas cristalinas.

Según una de las menciones más antiguas de la isla presentadas en el texto “Relación Geográfica de Nuestra Señora de Caraballeda y Santiago de León, de 1578″, en la isla se extraía sal, uno de los primeros comercios que se estableció en este territorio por holandeses, quienes en 1605 fueron expulsados por los españoles de las salinas de Araya, quedándose allí hasta 1631, año en el que se desató la primera batalla librada en alta mar por motivo de la sal.

Al visitar esta prestigiosa isla, parece increíble que allí los holandeses habían conformado un punto de producción de sal, pues según un viejo mapa que se encuentra en el Museo del Indio, en España, estos nativos de Holanda contaban con un fuerte construido con ladrillos. Las salinas se encontraban en la parte oriental de la isla y un puerto de embarque en la costa sur en donde construyeron un muelle para la carga de la sal. Un buen indicio de esta historia, son los chivos asilvestrados que corren libremente en la isla.

En 1871 forma parte del denominado Archipiélago de Colón, conformado por las islas de Venezuela incluyendo el archipiélago de Los Roques, y no es sino hasta 1938 cuando isla La Tortuga fue integrada a las Dependencias Federales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.