Hace 45 años el argentino Carlos Monzón se coronó campeón mundial

Miami.- Pese a que Nino Benvenuti, el ídolo italiano venía de varias actuaciones desconcertantes, el público presente en el Palazzetto Dello Sport en Lazio, Roma confiaba en que su “Niño Mimado” retuviera la corona Mundial Mediano de la AMB ante un retador que se veía bastante alto y con una buena campaña, pero que no había salido de su Argentina natal y que, entre sus méritos, sólo destacaba un empate con el norteamericano Bennie Briscoe en Buenos Aires.

Benvenuti era la vedette. Oro Olímpico y mejor boxeador de los Juegos de Roma 60; ya había sido Campeón Mediano Jr; destronó al gran Emile Griffith en el Madison de Nueva York. Pero últimamente había sufrido una derrota por Ko en Australia ante el retador Tom Bethea. Se desquitó, también por Ko, en una pelea titular pero quedó en el ambiente que ya “El Bambino” no era el mismo. Sus incursiones en el Cine protagonizando Westerns italianos al lado del Astro Guliano Gema, reforzaban esta impresión.

Pero la gran pelea se dio en el imponente escenario romano. Al comienzo Nino se veía confiado, aunque cauteloso ante el espigado y sereno argentino. Monzón era un peleador de accionar pausado; casi nunca se lanzaba al ataque franco si no estaba seguro de que su rival ya estaba listo. Las embestidas iniciales de Benvenuti terminaron en nada. Pero si se veía que el Campeón se estaba cansando. Monzón aumentaba poco a poco la presión.

Monzón lo hostigaba con su largo Jab y en ocasiones dejaba colar una peligrosa derecha en recto. Pero Monzón jugaba al desgaste y seguía su paciente labor. Los rounds 10 y 11 fueron un calvario para Nino. Al llegar a la esquina, cuentan las crónicas de la época, el entrenador Amilcar Brussa le dijo a Monzón: “Ese hombre está listo. Vaya y póngalo Nocaut”. Dicho y hecho. Al sonar la campana para el round 12, Monzón comenzó a presionar al agotado Benvenuti. En la propia esquina del italiano, Monzón le aplicó una derecha asesina que hizo rebotar la cabeza de Nino en la almohadilla de su propia esquina.
Benvenuti se fue resbalando por el encordado de su esquina prácticamente inconsciente. Era todo. El referee contó por compromiso. Carlos Monzón era el nuevo Campeón Mundial de los Medianos, versión unificada AMB y CMB. Con el orgullo herido, Benvenuti trató de recuperar la corona, pero Monzón lo convenció de su error con un contundente Nocaut en el 3er round en Montecarlo. Entre este 7 de noviembre del 70 y el 30 de julio de 1977, Monzón defendió su título 14 veces y jamás fue derrotado.

Sus últimas dos peleas fueron trepidantes combates ante el duro colombiano Rodrigo “Rocky” Valdéz, en Mónaco. En el segundo, se le vio por única vez en la Lona (en el 2do round), pero se paró a dar una clase de boxeo. Luego anunció su retiro en compañía de la bella modelo argentina Susana Giménez, quien era su novia de entonces. En su retiro, Monzón vivió una vida tormentosa. Pagó prisión por ocasionar la muerte de su primera esposa y, unos años después, ya en libertad condicional, se mató en un accidente de tránsito.

Hoy la AMB le dedica un recuerdo al gran Carlos Monzón al cumplirse 45 años de su triunfo sobre Nino Benvenuti.

Simón Piña

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