CONFINAMIENTO: Consecuencias Mentales

El Caribe News-

Hunter Lorenzo
Magíster en Psicología Clínica

La libertad como la conocemos ha quedado atrás por razones obvias, y es que vivir en una pandemia mundial con medidas de aislamiento social, toques de queda, pausas laborales indefinidas, despidos, vacaciones adelantadas, suspensión de la docencia y el confinamiento afecta a los seres humanos.

Existen personas con más recursos psicológicos que otras, esto establece que a todas las personas el encierro no les afecta de la misma manera, estar mucho tiempo en cuarentena tiene sus consecuencias psicológicas, a propósito del momento en que vivimos el Covid-19, la gente experimenta temor, incertidumbre, ira, desplazamiento emocional y aburrimiento, incluso pueden llegan a somatizar los síntomas de la enfermedad sin padecer el virus.

Los estados del ánimo que pueden surgir como consecuencia de un confinamiento son los siguientes: estados depresivos, angustia, ansiedad, sensaciones de vacío en la vida, alguna fobia, derivada de lo que implica perder la libertad de socializar, también pueden aparecer rituales de mecanismos de defensa obsesivos, como normas de relación al orden, la limpieza, llamadas de alarma, negación como forma de sortear el paso del tiempo encerrado con la incertidumbre de no saber, ¿Cuándo voy a poder salir?, sentimientos de perder la vida o parálisis de los planes que estuvieron a punto de darse en el momento del encierro, alejarse de todo y de todos, habituarse a condiciones de vida a la que no estábamos acostumbrados, en realidad, no seremos los mismos después de este tiempo post pandémico.

La post cuarentena, según un estudio publicado en la revista (The Lancet en Inglaterra, en la que se detallan las consecuencias psicológicas de las cuarentenas, basadas en experiencias anteriores) nos dice que la cuarentena no debe ser confundida con un periodo de post vacaciones, ya que una cuarentena suele ser una experiencia inquietante que tiene efectos psicológicos negativos, y estos pueden detectarse meses e inclusos años después de haber terminado el aislamiento, los gobierno deben tener este detalles en sus agendas, al momento de pensar en una contención sanitaria de salud mental.

No debe ser tratado el momento como un periodo de vacaciones, porque no lo es, no estamos divirtiéndonos, estamos encerrados por la vida y a la salud, el peligro de muerte es real, minimizar las consecuencias psicológicas del encierro o ignorarlas puede hacer que las personas enquisten el trauma en sus estados de ánimo y su situación emocional le pase factura a futuro.

Consecuencias como la ira, ansiedad, frustración, miedo, pueden prolongarse entre uno y seis meses después de una cuarentena, síntomas de estrés postraumático, el uso y abuso de sustancias usadas durante el encierro, como drogas o alcohol relacionados con el episodio suelen ser detectados años más tarde, es importante recordar que el confinamiento tiene consecuencias psicológicas que nos doblegan mental y físicamente, por eso, en las sociedades democráticas existen las cárceles o centros de privación de libertad como parte de las consecuencias de haber violado las leyes, por lo que esto  hace en las personas.

A partir de 10 días de estar encerrados el efecto psicológico se empieza a experimentar, como es el estrés por ejemplo, de ahí es que los plazos de encierro se dan de pocos tiempo, 15, 10 días así sucesivamente, con el propósito de que las personas no entren en una angustia, fíjense en el hecho de que algunas personas han llegado a agredir incluso a la policía durante los toques de queda, esa misma actitud es consecuencia de la cuarentena, agréguele que los inconformes con las medidas canalizan esta situación para expresar su malestar de varias maneras, si las personas perciben que el gobierno improvisa, la incertidumbre puede aumentar.

En conclusión, vivimos en una realidad, que tiene un coste social, emocional, político, económico y psíquico, la gente está muriendo y enfermando, no es un juego es algo que produce en las personas una sensación de irrealidad, es como si el tiempo se paralizara. Cuando todo pase, no seremos las mismas personas, la salud y la vida tendrán otro color, socializar será más importante, el mundo como lo conocíamos no será el mismo, hemos perdido lo más valioso que nos hace humanos, la capacidad de socializar, de compartir, de ser nosotros.

¿Qué debemos hacer para que no nos afecte? esperar y procurar hacer actividades que nos ayuden en el encierro, jugar, orar, reír, estudiar, aportar y hablar con las personas de nuestra familia, no ocultando lo que pasa a los niños o parientes, más bien dándoles ánimo de que todo esto pasará y seremos mejores personas, es bueno consultar un profesional de la salud mental, con respecto a lo que se está viviendo, para preguntas puede contactarnos al correo gunterlorenzo@gmail.com, como siempre, para todos ustedes mucha dicha y mucha salud.

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