Atención de emergencias: reto en medio de la pandemia de COVID-19 en Venezuela

El Caribe News/

CARACAS. -La pandemia de COVID-19 está saturando los sistemas de salud del mundo. En todo el planeta hay un efecto colateral en la economía y sobre el resto de las personas con enfermedades convencionales. Mejorar la formación y mantener la atención de emergencias son los principales retos en medio de la propagación de la enfermedad del Covid-19, alertan expertos.

“No todos los casos son COVID-19. Hoy en día siguen ocurriendo infartos, accidentes, distintos tipos de problemas quirúrgicos como apendicitis y otros problemas que requieren una atención de emergencia. Incluso hay pacientes crónicos que requieren mantener una atención, como los que están en diálisis, los que necesitan seguir con su quimioterapia”, dice Manuel Figuera, médico infectólogo y vicepresidente de la Sociedad Venezolana de Infectología (SVI).

El desvío de los recursos económicos y sanitarios en los aspectos hospitalarios y manejo de pacientes puede afectar a los personas con otras patologías o enfermedades crónicas.

En Venezuela, el fenómeno del “ruleteo” de pacientes de un hospital a otro se agrava ante la emergencia humanitaria compleja, las fallas en los hospitales, el temor y la inexperiencia de algunos trabajadores sanitarios que padecieron la falta de entrenamiento, dotación y preparación ante la enfermedad del nuevo coronavirus.

El 30 de marzo, una joven de 27 años murió tras buscar atención en distintas emergencias de hospitales, ambulatorios y clínicas de la capital venezolana. Según denunció una de sus familiares en Twitter, en algunos centros de salud no la recibieron por tener algunos síntomas similares a los del COVID-19. Otros no tenían camas disponibles.

Las emergencias de los hospitales designados como centinelas, centros pilotos para la atención de los pacientes sospechosos de tener COVID-19, ya contaban con una operatividad restringida y fallas en los servicios públicos, pero han tenido que adaptarse para continuar recibiendo pacientes, y las debilidades aún están presentes.

“En esas primeras semanas había falta de entrenamiento y preparación de algunas personas en los diferentes hospitales y servicios de salud. Se sabe que la pandemia produce pacientes y la idea es que se prepare al personal médico, de enfermeras y equipo de salud para la atención de los pacientes”, expresa Mariano Fernández, epidemiólogo y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

El hospital Dr. Domingo Luciani de El Llanito, hospital centinela ubicado al extremo este de Caracas, divide su atención en dos áreas de triaje: una para las enfermedades convencionales y otra para posibles casos de COVID-19. Sin embargo, los cupos de terapia intensiva ahora están destinados para pacientes con coronavirus, señalan fuentes del centro de salud.

Para Figuera, es importante que los sistemas de saludplanifiquen espacios para la atención de todos los pacientes en emergencias, especialmente en Venezuela, un país con un sistema de salud frágil y con un déficit de más de 30 mil médicos que migraron en los últimos años, según la Federación Médica Venezolana.

“Cada país dice que tiene un número de camas de terapia intensiva, pero todas esas camas no las puedes ocupar para pacientes con COVID-19, porque hay otros pacientes que tienen problemas”, agrega el infectólogo.

Hospital Universitario de Caracas

Clínico divide atención mientras se prepara

El Hospital Universitario de Caracas (HUC, Clínico) instaló dos carpas en las afueras del hospital: ambas constituyen un triaje respiratorio separado del área de emergencias para evitar o minimizar la coinfección. Todo el centro se prepara para la recepción de más pacientes.

“Se están atendiendo las emergencias que sean de peligro para la vida, cirugías de emergencia, cesáreas o partos. No se están atendiendo procesos electivos porque estamos en pleno período de preparación para recibir más pacientes de la epidemia”, explica María Eugenia Landaeta, jefa de Infectología del HUC.

Las carpas se instalaron cerca del ala donde se ubica el servicio de Infectología. La persona con síntomas respiratorios se dirige a las carpas y es interrogada. Allí evalúan el tiempo de evolución, los síntomas y posibles contactos. Si la evolución de los síntomas es corta, se toma la muestra para la prueba de laboratorio PCR. Si tiene más de siete días, se le hace primero una prueba rápida de despistaje.

Fotos cortesía

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