Afrontamiento: ¡hazlo pero sin ayuda!

El Caribe News/

Gunter Lorenzo
Magíster en Psicología Clínica

SANTO DOMINGO. – Ir a la batalla nunca había sido tan importante como en este tiempo que vivimos, en el cual peleamos contra un enemigo que no podemos ver, aun nos cubramos bien, y nos protejamos con todos los equipos, nos embarga la duda y el temor de un posible contagio por este virus mortal (Covid-19), nos hemos vuelto más cuidadosos con los hábitos de limpieza, vestidos, y distanciamiento social como si fueran estrategias para no ser alcanzados en esta batalla.

Nuestra mente juega un papel importante en este tiempo, ya que en ella existen un elemento que, en perfecta armonía, como una especie de danza, nos ayuda en momentos de crisis, frustración, pánico, miedo e indecisión,hoy quiero hablarles sobre el afrontamiento.

Esta herramienta que se instala y forma en la infancia, durante las etapas de mayor desarrollo del cerebro entre los 4 y los 8 años, y es responsables de como enfrentamos una crisis que se nos sale de las manos, es la que nos permite concluir o no los estudios en la adolescencia, nos ayuda permanecer en un ambiente hostil o salir corriendo del mismo, el afrontamiento es la clave para ser exitoso o no en todas nuestras importantes batallas, y esta no es la excepción.

¿Qué es el afrontamiento?  En psicología, el afrontamiento ha sido definido como un conjunto de estrategias cognitivas y conductuales que la persona utiliza para gestionar demandas internas o externas que sean percibidas como excesivas para los recursos del individuo (Lazarus y Folkman 1984). Se puede considerar como una respuesta adaptativa, de cada uno, para reducir el estrés que deriva de una situación vista como difícil de afrontar.

La capacidad de afrontar no se refiere solo a la resolución práctica de los problemas, sino también a la capacidad de la gestión de las emociones y del estrés delante de la situación-problema (psicología y mente 2020).

Los estudios de psicología resaltan grandes características de las estrategias de afrontamiento, a partir de las cuales se pueden clasificar de tres formas:

(1) La valoración, que es la búsqueda del significado del evento crítico; (2) el problema, que intenta confrontar la realidad, manejando las consecuencias que se nos presentan; y (3) la emoción, que es regulación de los aspectos emocionales e intento de mantener el equilibrio afectivo.

Todos de una y otra manera poseemos la capacidad de afrontamiento, sin embargo no todos reaccionamos de la misma manera, por ejemplo, cuando una niña de 4 años trata de ponerse un vestido y no sabe cómo, y al no poder hacerlo lo deja en el suelo, lo lanza o lo rompe, estamos frente a una persona que está luchando con su tolerancia a la frustración,  si usted resuelve la crisis y le pone el vestido a la niña siempre, pero no le enseña cómo ponérselo, que creen que pasará cuando esté en la escuela frente a un examen que no sepa, o frente a una relación difícil o mejor aún, en un empleo con mucho estrés donde papi y mami no estén,  ¿Qué pasará, les parece que podrá hacerlo?

Precisamente por eso es que es muy importante que, durante las etapas del desarrollo psicológico y físico, afrontemos las crisis sin temor, con buena actitud, confiando que, al haber vencido esas batallas, también saldremos de esta que vivimos, es una actitud que podemos transmitirla a los demás, el afrontamiento puede ayudarnos a entender el evento, encarar el problema y mantener el equilibrio de la situación para sortearla y enfrentarla con herramientas que ya nos ayudaron en el pasado.

Les animo a reconocer y usar cada uno sus propias fortalezas, para ponerlas en práctica en este difícil tiempo, que amenaza con afectar nuestra capacidad y liderazgo en la vida.

Para cualquier pregunta, no dude en escribirnos al correo gunterlorenzo@gmail.com , como siempre de mi para ustedes, mucha dicha y mucha salud.

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